Si no has notado que tu mente tiende a irse por diferentes caminos e hilos de pensamiento durante tu meditación, probablemente sea porque aún no te has dado cuenta que lo hace; porque nos pasa a todos.


El objetivo de tu práctica diaria no es evitar estos pensamientos, sino saberlos observar, y saber dejarlos ir sin aferrarse a ellos


Si de repente te das cuenta que te dejaste llevar por uno, simplemente enfócate nuevamente en tu respiración.


Realmente es así de sencillo. No intentes bloquearlos, porque no lo lograrás. Simplemente míralos llegar y marcharse, sin juzgarlos, mientras te enfocas en tu inhalación y en tu exhalación.


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